- Bien salimos desde la misma ciudad de Alcoy. - Bien desde la casita del peón caminero, al pie mismo de la Serreta
Si elegimos salir desde Alcoy, iremos a la Plaza de España, donde se encuentra el ayuntamiento, y por aquí, dejaremos el coche. Empezaremos a andar, encaminandonos hacia el viaducto de Canalejas, cruzandolo. Una vez cruzado, giraremos a la derecha, y no abandonaremos esta carretera, hasta llegar al cruce con la carretera de Benilloba. En este punto, giraremos a la izquierda, hasta que lleguemos a la casa el peón caminero, que queda justo a la izquierda de la carretera, donde tambien podemos dejar el coche, si venimos con el hasta aquí. En este lugar, ya tenemos indicaciones de donde cojer la senda que sube a la serreta, cuyo inicio se encuentra unos 150 m atrás, por la carretera por donde hemos venido.
2. LA SUBIDA
El comienzo de la senda, está marcado claramente con un rótulo, así como todos los cruces y desvios que hay en el recorrido, aunque hay uno que se presta a confusión, como más adelante explicaremos. la subida comienza con una fuerte pendiente, de unos 200 m, que viene a salir a un camino, mucho más ancho, que pertenece a una masia rojiza, que podemos ver, y que se encuentraun poco más arriba. Cojemos este camino en dirección a la masia ( es decir a la izquierda), y llega un momento en que nos encontramos con una cadena de hierro, que cierra el camino. Aqui existe una indicación hacia el poblado, cojemos un camino que sube por la derecha, lo seguimos, y este camino viene a desembocar en otro mucho más ancho, que es la continuación del que hemos dejado anteriormente, y que la cadena nos cerraba el paso. Este es el cruce confuso. La sea más ancha con la que nos cruzamos, tiene sentido ascendente. Nosotros tenemos que girar hacia la derecha (hacia abajo), y al bajar unos 50 m, giramos a la derecha. Esta es la senda que, ya sin cruce alguno, nos llevará hacia la cima de la Serreta, donde encontraremos el poblado Ibero.
La ruta no tiene rampas de desniveles excesivos, ya que rodea toda la falda de la montaña, para al final, subir por la cresta, hasta la cima, aunque no faltan algunas pendientes fuertes. Por lo que respecta a la senda, se puede seguir su trazado facilmente, teniendo en cuenta el cruce mencionado, que es el unico punto donde podemos confundirnos. El recorrido se cubre tranquilamente, parando a descansar, paseando y disfrutando del paisaje, en poco menos de una hora. Es una senda hermosa, con algunos trozos donde es muy frondosa, y otros casi despejados.
Desde la cima, la vista es soberbia. Si miramos en dirección a Alcoy, tenemos justo enfrente de nosotros el pico del Montcabrer, a la izquierda, el parque natural del Carrascar de la Fuente Roja, y a nuestras espaldas, un poco hacia la derecha, la sierra de Aitana.
La serreta era un poblado íberico, donde se hallaba un santuario, según se cree, dedicado a una diosa, cuyo nombre se desconoce. Se han encontrado centenares de figurillas de barro, que pueden verse en el museo arqueológico de Alcoy, así como multiples útiles, etc.
El hallazgo más importante, se produjo el dia 23 de enero de 1923, cuando unos aficcionados a la arqueología fueron allí de ecursión, y uno de ellos encontró una lámina de plomo, grabada a punzón por ambas caras, escrita en un alfabeto semejante al griego. Era una larga inscripción en lengua íbera, todavia sin descifrar. Los pobladores de la serreta se establecierón en la hoya de Alcoy, pero no se han encontrado restos de este asentamiento, pero si de un cementerio íbero - romano en el paraje conocido como "huerta mayor", cuyos hallazgos podemos visitar también en el museo arqueológico.
El santuário de la serreta, prolongó su existencia durante varios siglos, suponiendose que fué incendiado en el siglo IV D.C
En las ruinas de la Serreta, se observa claramente la disposición de las calles, así como la planta de las casas. Todo aquel que espere ver unas ruinas impresionantes, con arcos, casas medio derruidas, etc, no lo encontrará en la serreta, aunque no por eso, pierde su encanto
También vemos, cerca del vertice Geodésico de la cumbre, unjas ruinas más recientes, que corresponden a una torre de vigilancia, usada en la guerra civil española por los Alcoyanos, para detectar la llegada de los bombarderos a la ciudad.